• As y ADESP reunieron a los portavoces de Deportes de PSOE, PP, Ciudadanos y Unidos Podemos para debatir sobre el nuevo texto.

“El deporte une más que separa”. Sobre esa frase, que podría suscribir cualquiera de los asistentes, As y la Asociación el Deporte Español (ADESP) reunieron este lunes en torno a una mesa a los portavoces de Deportes de los cuatro grupos políticos mayoritarios. Sobre el tapete, la promulgación de una nueva Ley del Deporte que jubile ya la de 1990. José Hidalgo, presidente de ADESP y de la Federación Española de Triatlón, resumió la situación: “Debe servir para modernizar el sector. El texto actual es en blanco y negro y el deporte actual en tecnicolor”.

José Ramón Lete, anterior secretario de Estado para el Deporte, debía presentar en el Senado el pasado 22 de junio un borrador de la nueva Ley como culminación de seis jornadas parlamentarias destinadas a realizar una radiografía del sector y en las que intervinieron todos los agentes. Pero el 1 de junio, una moción de censura hizo presidente a Pedro Sánchez (PSOE) y se produjo un cambio de equipos que paralizó la iniciativa. María José Rienda, nueva secretaria de Estado para el Deporte, es quien ha retomado la redacción.

“Había y hay un consenso en la necesidad de actualizar la Ley, porque todos los sectores se quejaban de una falta de competencia de los gobiernos anteriores. Esperamos que todos los grupos continúen con la labor constructiva que habíamos mostrado durante dos años”, expuso Javier Antón, diputado del PSOE y portavoz en la Comisión de Cultura.

“Todos los grupos siempre decíamos que la modificación tenía que servir de ejemplo de lo que se debe conseguir en un parlamento, que son posibles los acuerdos. Estamos ante una actividad transversal, que es parte de la imagen de España y que tiene objetivos sociales”, le secundó Juan Luis Soto, senador del PSOE y participante en los debates anteriores.

Ninguno de los grupos, según confirmaron, tuvo acceso al borrador que preparaba Lete. ¿Qué se debe conseguir con la nueva Ley del Deporte? Comienza Rodrigo Gómez, diputado de Ciudadanos. “En la actual, el deportista no aparece por ningún lado. Para nosotros es prioritaria la regeneración, transparencia y buen gobierno de las federaciones”, se arranca. “También un estatuto del deportista que recoja sus derechos, además de sus obligaciones”, cuenta el diputado por Zaragoza.

El 5 de noviembre, el borrador en el Senado

Las jornadas parlamentarias sobre el nuevo marco jurídico, que costaban de seis mesas, se interrumpieron por el cambio de gobierno. Pero se van a retomar. Queda la dedicada al papel de los deportistas, jueces, entrenadores, y otros agentes del deporte. Y, sobre todo, la final fijada el 5 de noviembre. En ella, el equipo de María José Rienda debería presentar un borrador, o al menos las líneas maestras, del nuevo texto. En él está trabajando una Comisión de Expertos paritaria que forman Carlota Castrejana, Eva Cañizares, María José López, Albert Soler, Alberto Palomar y Antonio Millán. “El sector nos debe decir si esta es su ley cuando lo presenten”, juzga Teresa Arévalo. Que Deporte se haya unido a Cultura (con menos carga legislativa) desgajándose de Educación puede aportar celeridad a la tramitación.

Ignacio Aguado, portavoz de Ciudadanos en la Asamblea de Madrid y al frente de la secretaría nacional de Deporte de su partido, añade más matices. “Nos preocupa que se centre todo en torno a las federaciones cuando hay mucho deporte fuera, que es un negocio que también se debe favorecer. Además, hay que vincularlo a la salud. Y apostar por el deporte base, que no se ha abordado. Por ejemplo, los colegios deberían abrir por las tardes para que pueda haber actividades deportivas”, añade. Esta última propuesta ya se ha conseguido en Madrid.

Le sigue Teresa Arévalo, de Unidos Podemos. “Debe abordar el deporte del siglo XXI, y en él tiene un papel relevante la mujer. Tiene que reconocer los derechos de las mujeres deportistas. Una ley en 2018 debe que recoger el derecho a un convenio colectivo o a la maternidad. Pero también hablar de deporte inclusivo”, expone.

“Creemos que es muy importante el tema competencial. Que tienda puentes con las comunidades autónomas con el reto de modernizar las relaciones”, aporta el socialista Antón. “Debe incidir en la igualdad, potenciar el papel de la mujer y las políticas de deporte inclusivo. Lo que salga, debe estar marcado por el diálogo, porque el 99% de todas estas cosas ya están habladas”, le secunda su colega de partido, el murciano Soto.

Turno para Alberto Herrero, del Partido Popular. “El Gobierno anterior mostró su predisposición. Entendíamos que desde 1990 el deporte ha cambiado totalmente y que era necesario darle una vuelta. Desde el PP, incluso, no vimos como un problema que los grupos políticos capitalizaran la reforma. En las jornadas parlamentarias se dio voz al deportista y a todos los estamentos. Con el cambio de gobierno, seguiremos siendo leales, queremos que la colaboración con el Consejo Superior de Deportes continúe y darle voz a las federaciones. Deben ser un eje fundamental en el desarrollo. El deporte español no merece más demoras y tenemos interiorizado que en esta cuestión debe haber consenso”, refiere el diputado por Teruel.

“El deporte une más que separa, pero contentar a todos va a ser difícil. Nosotros apostaríamos por que la legislación no sea muy cerrada para no encorsetar posteriores desarrollos”, va por delante Mercedes Mallol, senadora popular, que aporta más ángulos que deben ser tratados: “Hay un vacío en cuanto a los licenciados en Educación Física. Hay que tratar la regulación de las profesiones del deporte”. “Quizá la Ley no pueda regular las profesiones, pero sí dar un mandato para su desarrollo posterior”, explica Teresa Arévalo.

Tras esa primera toma de contacto, José Hidalgo, como presidente de una federación, pasa a abordar cómo se debe a su juicio afrontar la relación con las comunidades autónomas. Ahora, las competencias de deporte base están en las comunidades, la tecnificación a medio camino y la alta competición en las federaciones españolas. “En ADESP se ha realizado un estudio comparando a España con otros diez países y casi todos tienen una concepción centralizadora del modelo. En España no se puede, por su estructura territorial. Por eso, la ley debe tener un espíritu convenial entre Estado y comunidades y entre federaciones nacionales y autonómicas”, suma al debate el presidente de la Asociación del Deporte Español.

“Por eso el ministro José Guirao constituyó en julio la primera Conferencia Sectorial del Deporte con los consejeros autonómicos”, recuerda Soto.

“En la redacción, se debe dignificar al deportista y a la mujer”, coinciden todos. “Hay que abrir la negociación colectiva en el deporte femenino porque fomentará la puesta en marcha de más ligas profesionales”, apuntala Soto (PSOE). “No puede ser que existan cláusulas antiembarazo”, sigue su compañero Antón. “Ni que las deportistas sólo puedan pelear por sus derechos cuando acaban su carrera por miedo a represalias”, se suma Arévalo.

Sobre el papel clave que según los grupos políticos deben jugar las federaciones en la reforma, sirvan unos datos. Se calcula, según el Anuario de Estadísticas Deportivas, que en España un 46% de la población practica deporte una vez a la semana, pero sólo unos cuatro millones están federados. España tenía un 7,7% de licencias respecto a la población total en 2016, mientras que en Dinamarca llegan al 33,4%, en Alemania al 29% y en Francia al 16,4%. Si se circunscribe a licencias femeninas, el ratio baja al 3,3% sobre el total de mujeres cuando en Dinamarca se va al 27,8%, en Alemania al 22% y en Reino Unido al 14,9%.

“La anterior Ley define a las federaciones como entidades privadas que ejercen funciones públicas, pero no están delimitados cuáles son esos fines públicos, lo que da problemas”, explica Hidalgo, que se queja de la pujanza que están tomando organizadores privados: “Piensan en su negocio, pero nunca les he visto montar una competición para niños” y reclama una legislación “un tanto proteccionista” hacia las federaciones.

Rodrigo Gómez, de Ciudadanos, da un consejo a las federaciones: “Deben aportar un valor añadido para que haya más licencias”. Y Arévalo vuelve ahí a la regulación de las profesiones deportivas: “Si un 46% de la población hace deporte, deben estar atendidos con unas garantías”. Gómez, diputado por Zaragoza, ve positivo que el deporte “entre en la agenda política” y anima a que no se pierda el espíritu de consenso para sacar la Ley adelante. El deporte une, coinciden todos.

Fuente y fecha: Diario AS – 09/10/2018